jueves, 23 de diciembre de 2010

Ciudadela - Antoine de Saint-Exupéry

Di a cada uno: tienes razón. Porque tiene razón. Pero condúcelos más alto en su montaña; pues el esfuerzo de escalar, que rehusarían por ellos mismos, exige tanto de los músculos como del corazón. . . ¿cómo conocerán los hombres sus actos si no han escalado trabajosamente la montaña, en soledad, para trasmutarse en silencio?.


No me interesa aquel que haya conocido, llevado en litera,
mil cimas de montañas y así observado mil paisajes porque,
en primer lugar, no conocerá uno solo verdaderamente y, luego,
porque mil paisajes no constituyen más que
una partícula de polvo en la inmensidad del mundo.
Me interesará sólo el que haya ejercitado sus músculos en la ascensión de una montaña, aunque sea la única, y así estar capacitado para comprender todos los paisajes por venir y, mejor que el otro, los mil paisajes que le han enseñado.