martes, 26 de abril de 2011

Un soplo de alegría - Luís Eduardo Aute

Marilyn Monroe

Quiero huir lo antes posible
de la inhóspita armonía
de tristezas como losas
e inconfesas cobardías
a la espera de esperanzas
que jamás verán el día.

No pretendo entrega alguna,

ni siquiera compañía
que me espante soledades
porque no te pediría
nada que yo no pudiera
ofrecerte en garantía.

Estaría bien

aparcar alevosías
para siempre, amén...
Y sentir, amiga mía,
que en tu abrazo aún hay tiempo
para un soplo de alegría.

No soporto por más tiempo

la implacable hipocresía
de fantasmas que trafican
dádivas de ideologías
con postores impostores
de sus propias felonías.

Como ves, no necesito

ni decálogos vigías
ni verdades sin fisuras
ni prudentes herejías
ni banderas pira sangre
que rematen geografías.

Estaría bien...


Mi indecencia ya no admite

tanta estrafalaria orgía
de materia que confunde
sueños con pornografía
reduciendo la Belleza
a valor de marcancía.

No te inquietes si te digo

que mi añeja biología
no se encuentra con las fuerzas
de seguir la travesía
si no se ata a tu mirada
de espejismos y poesía.